Noticias de Servifutbol
Jugadores de Leyenda: Zinedine Zidane
Zidane cuando ganó la Champions League con el Madrid, en 2002 (FOTO: Cordon Press) El astro francés, ahora director de fútbol del Real Madrid, es un dignísimo protagonista de nuestra sección de jugadores legendarios.
Resumir las cualidades que Zinedine Zidane desplegó como futbolista en activo es difícil. Prácticamente imposible. Fueron tantas sus exhibiciones, tan delicado su toque de balón y tan excelsa su visión de juego que todos los apelativos que se le apliquen se quedan cortos.
A base de clase, potencia física y majestuosos lanzamientos de falta, superó a su maestro, Michel Platini, y dejó un amplio legado de éxitos, sólo mancillado por el cabezazo que propinó a Marco Materazzi en la final del Mundial de 2006, ganado por Italia. Una acción que precedió a su retirada y que dejó un regusto amargo a todos los aficionados al buen fútbol.
Básicamente porque, hasta aquel acto, la carrera deportiva de Zidane se había fundamentado en el fair-play y el francés sólo había labrado recuerdos positivos. Para la posteridad, sin ir más lejos, quedará la tremenda volea que fabricó en la final de la Champions League de 2002, disputada entre el Real Madrid y el Bayer Leverkusen.
Aquella diana permanecerá en la historia madridista por su belleza y, también, por su trascendencia, puesto que supuso la conquista de la novena Copa de Europa del club merengue y la primera y única del extenso palmarés de Zidane.
Sus inicios y sus éxitos
Nacido en Marsella el 23 de junio de 1972, Zizou se inició como futbolista profesional a los 17 años, en el Cannes. Posteriormente, en 1992, se incorporó a la disciplina del Girondins de Burdeos y desde allí llamó la atención de un 'grande': la Juventus de Turín. Como bianconero, y tal y como le sucediera a Platini, empezó a escribir su triunfal historia.
En Turín, Zidane ganó la Copa Intercontinental y la Supercopa de Europa (1996), dos Scudettos (1997-98) y la Intetoto, en 1998. Títulos destacados que, no obstante, no colmaron las aspiraciones de un Zidane que soñaba con la Champions League. Tal sueño le llevó hasta el Real Madrid, que desembolsó 75 millones de euros para hacerse con sus servicios en 2001. Una cifra estratosférica (sólo superada por los 94 que se pagaron por Cristiano Ronaldo), que fue rentabilizada a base de títulos y buen fútbol.
Como madridista, Zidane ganó su ansiada Copa de Europa en 2002 y ese mismo año se coronó, además, con otra Supercopa de Europa y la Intercontinental. En 2003 alzó la Liga española. Unos títulos a los que, obviamente, hay que sumar el Mundial (1998) y la Eurocopa (2000) que ganó con Francia.
A tenor de su trayectoria y éxitos, por tanto, hay poco que discutir sobre la grandeza de Zidane, todo un jugador de leyenda.





Comentarios