Noticias de Servifutbol
El Bayern de Múnich, fiel a sus principios
Los jugadores del Bayern de Múnich, celebrando el triunfo (FOTO: Cordon Press) El conjunto alemán mostró en todo momento la garra que le ha caracterizado históricamente. Ni siquiera habiendo encajado el segundo gol se hundió el cuadro de Jupp Heynckes, que finalmente se haría con el billete de vuelta para la final que se disputará en el Allianz Arena el próximo 19 de mayo.
No es fruto de la casualidad que un equipo sume 22 títulos de liga, 15 Copas de Alemania y 4 Copas de Europa, sino que un palmarés tan abultado responde a un gran esfuerzo, a un enorme sacrificio y a un espíritu combativo muy desarrollado. Sin duda alguna, estos atributos son los que siempre han caracterizado al Bayern de Múnich, el club que anoche volvió a confirmarse como la bestia negra por excelencia del Real Madrid.
Una vez más, los teutones se interpusieron en el camino de los blancos incluso cuando tenían en contra todos los factores posibles. Por un lado, la hinchada del Santiago Bernabéu, que obcecada con el sueño de la 'Décima' apostó por asfixiar directamente a su rival. Por el otro, el resultado, ya que apenas había transcurrido un cuarto de hora y ya habían encajado los dos primeros goles, ambos obra de Cristiano Ronaldo.
Aun así, el anotar precisamente los dos goles tan pronto fue contraproducente para los locales, puesto que a partir de entonces los alemanes empezaron a cocinar un fútbol ejemplar sin la presión que suponía jugar a mantener la renta del partido de ida (2-1) ante el equipo más goleador de la historia de la Liga española. Así pues, a partir del preciso momento en el que CR7 batió a Neuer por segunda vez el partido dio un vuelco radical; todo cambió.
Los hombres de Jupp Heynckes empezaron a acercarse sigilosamente mientras las líneas blancas retrocedían poco a poco quizás de forma inconsciente. Probaron disparos lejanos y también intentaron meterse hasta la cocina. Y en una de estas, Pepe derribó a Mario Gómez dentro del área cuando se disponía a fusilar con su testa a Iker Casillas. La pena máxima la transformó Robben para recortar distancias y para igualar la eliminatoria.
Pero no soltó el pie del acelerador el cuadro germano, que siguió acechando la meta merengue durante los instantes finales del primer tiempo y que mantenía una posesión cercana al 60%. Sin embargo, una primera parte de infarto dio paso a una segunda mitad mucho más especulativa y táctica, en la que ambas escuadras apostaron por respetarse y por aprovechar un fallo del rival. La consigna era clara: había que mantener la portería a cero, pues un gol en contra podía echar por tierra la eliminatoria.
La lotería, para los de Heynckes
Ambos la cumplieron y se llegó así a la prórroga. Entonces apretó más el once local, aunque tampoco gozó de ninguna ocasión clara. Tras media hora extra, el luminoso seguía marcando el 2-1 con el que finalizó el primer tiempo, resultado que obligaba a jugarse el todo por el todo a la lotería de los penaltis.Y el Bayern se la llevó gracias a la magnífica actuación de Manuel Neuer, que atajó los disparos de Cristiano Ronaldo y Kaká, y al acierto de Schweinsteiger en el último disparo de la tanda.
De este modo, el cuadro alemán se hizo con el billete de vuelta para la final que se disputará el 19 de mayo en su estadio por méritos propios, pues que le plantó cara a un equipo que está acostumbrado a pisotear a sus rivales. Una vez más, la bestia negra histórica del Real Madrid asaltó el Santiago Bernabéu siendo fiel a sus principios, haciendo gala del esfuerzo, el sacrificio y el espíritu combativo que siempre le ha caracterizado.



Comentarios