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David Alaba, una vida paralela con Carles Puyol
David Alaba, con la camiseta del Bayern Múnich (FOTO: Cordon Press) De origen nigeriano, tiene solo 19 años pero lleva muchos kilómetros recorridos. Nacido de una de las mágicas reinvenciones de Van Gaal, ha sido internacional absoluto por Austria y ha llegado a una final de la Champions League que desafortunadamente no ha podido disputar. Es el lateral izquierdo de moda.
David Álaba es uno de esos futbolistas que pasan de la nada a los rascacielos del fútbol de élite en cuestión de meses. Su situación actual es muy parecida la de Jordi Alba, que hace tres años era un extremo izquierdo del Nàstic de Tarragona en Segunda División española y que no sabía lo que era desempeñarse como lateral izquierdo. Ahora ambos son los dos futbolistas más codiciados en el mercado en esa demarcación, en especial por parte del Barcelona, que demanda un perfil de lateral con vocación muy ofensiva.
El reposicionamiento es una de las armas más imprevisibles y explosivas del fútbol y Louis Van Gaal es un auténtico experto en este ámbito. A principios de milenio, el técnico holandés obstaculizó el traspaso al Málaga de un centrocampista del filial llamado Carles Puyol. Sus nulas perspectivas de proyección llevaron al club catalán a querer desprenderse de un futbolista de 21 años que hasta entonces solo se había desempeñado en la demarcaciones de extremo derecho y centrocampista.
Van Gaal ordenó la detención de esa operación y le empezó a utilizar en varias posiciones de la defensa del primer equipo, sobre todo de lateral derecho. Su consolidación llegó en un día histórico para el barcelonismo: el regreso de Luis Figo al Camp Nou con la camiseta del Real Madrid. El entrenador Serra Ferrer utilizó a Puyol para efectuar un marcaje al hombre sobre el crack luso durante los 90 minutos de partido. El canterano de la Pobla de Segur anuló a uno de los jugadores más odiados de la historia del club catalán y a partir de ahí empezó la trayectoria ascendente del quizás mejor defensa del mundo de la última década y de la actualidad.
Álaba es un nuevo diamante del deporte rey surgido de la misma operación. Llegó al equipo de reservas del Bayern Múnich cuando Van Gaal era el técnico del primer equipo. En esa misma temporada, la 2009-2010, y pese a sus solo 17 años, el entrenador neerlandés ya le hizo debutar con la primera plantilla bávara y no sólo en Bundesliga, sino también en Champions League. A la siguiente campaña continuó dándole minutos y le probó como lateral izquierdo, posición en la que se mostraba cada vez más cómodo.
En enero de 2011 y vistas sus posibilidades de progresión, autorizó su marcha al Hoffenheim en calidad de cedido. Allí demostró su potencial en la máxima categoría germana, disputando 17 encuentros y anotando dos dianas. Su regresó al Allianz Arena no pudo ser mejor a nivel personal. En la temporada 2011-2012 se ha ganado la titularidad en el flanco izquierdo de la retaguardia muniquesa. Jupp Heynckes le ha utilizado en un total de 45 encuentros que se desgranan en Liga, Copa y Champions League, en los que ha metido tres goles. Al igual que Puyol, Van Gaal, pese a descubrirle, no pudo disfrutar de su etapa de máximo esplendor.
En la máxima competición europea ha sido una de las sensaciones de la edición que terminó el pasado fin de semana entre el propio Bayern Múnich, anfitrión de la final, y el Chelsea con alirón inglés. Álaba no pudo disputar la gran final, pero no fue por decisión técnica, sino por sanción al ver una tarjeta amarilla por cometer un penalti por manos en la vuelta de las semifinales en el Santiago Bernabéu, tarjeta de la cual se resarció a los pocos segundos tras una internada marca de la casa por banda izquierda que no acabó en gol por un imperdonable error de Arjen Robben en boca de gol.
La Champions, un trampolín para hacerse un nombre
Muchos tachaban al Bayern como candidato a la final por la juventud de los miembros de su defensa como Jerome Boateng, Holger Badstuber o el propio Álaba, pero la realidad fue muy distinta. La zaga de los germanos rayó a un nivel digno de una semifinal de la Copa de Europa y el lateral zurdo vienés demostró ser el jugador revelación de la Champions League 2011-2012 repetir contra un grande como el Real Madrid las grandes actuaciones que ya venía demostrando tanto en la fase de grupos como en octavos y en cuartos ante rivales de inferior nivel como el Basilea o el Olympique de Marsella.
De madre filipina y padre nigeriano, el internacional austriaco no teme a las citas más colosas del mundo del fútbol y avanza a pasos de gigante. Hoy es el lateral zurdo de moda y uno de los mejores en panorama continental. Si no se ve estancado en su progreso, tiene la aptitud y las condiciones necesarias para pasar a la historia del fútbol como uno de los mejores defensores por el costado siniestro. ¿Aguantará en la élite tanto como Puyol?



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