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Chicos Malos: Wayne Rooney
La brillante carrera de Rooney, salpicada por la polémica 'Bad boy' en unas ocasiones, 'wonder boy' en otras, el futbolista del Manchester United nunca ha terminado de alejarse completamente de la polémica.
Wayne Rooney (Croxteth, Inglaterra, 24 de octubre de 1985) es como un volcán. La mayor parte del tiempo está tranquilo, calmado, dedicado a sus quehaceres, que no son otros que meter goles, pero cuando estalla, lo hace de verdad. Hay tramos de la temporada en los que se le ve centrado, tirando de su equipo, el Manchester United, y firmando brillantes actuaciones, pero cuando parece que sí, que ha dejado atrás su etapa de bad boy, protagoniza algún escándalo.
El último, muy reciente, su absurda expulsión en Montenegro en el último partido de clasificación para la Eurocopa 2012. Quizá Rooney no estaba en condiciones de jugar, pues horas antes había sabido que su padre y su tío habían sido detenidos por la policía por un presunto amaño relacionado con apuestas. Pero Capello confió en él, le puso de titular... y se arrepintió. En el minuto '72, con Inglaterra ganando, Rooney agredió a Dzudovic y fue expulsado, en una acción que la UEFA ha castigado con ¡3 partidos oficiales de sanción! Es decir, toda la primera fase de la Euro.
Hasta ese incidente, Rooney venía siendo noticia solo por sus buenas actuaciones. Había que remontarse a la temporada pasada para recordar otra polémica. Nos referimos al partido ante el West Ham en el que, tras anotar un hat-trick, se dirigió a una cámara mientras celebraba el último gol profiriendo insultos y exabruptos, cosa que le acarreó una suspensión de dos partidos por parte de la Federación, entre ellos la semifinal de la FA Cup que los red devils terminaron perdiendo ante el Manchester City.
No era la primera vez que Rooney increpaba a los espectadores a través de la tele. Ya lo había hecho en el Mundial 2010, con la camiseta de Inglaterra, tras un decepcionante empate contra Argelia: "Es genial oír a tus propios fans abuchearte, eso es lealtad...", ironizó el atacante con cara de pocos amigos mientras enfilaba el túnel de vestuarios. Unas palabras que le costaron una avalancha de críticas similar a la que le cayó tras ser expulsado en el anterior Mundial, el de 2006, por agredir a Carvalho, dejando a su equipo en inferioridad (Inglaterra fue eliminada a la postre).
Por suerte para él, Rooney cayó pronto en manos de Alex Ferguson, que le fichó del Everton cuando aún no había cumplido los 20 años. El entrenador escocés ha sabido calmar su temperamento y ha sido capaz de llevarle por la buena senda, aunque también han tenido sus más y sus menos. Sobre todo el que les enfrentó a comienzos de la temporada 2010/11, cuando el delantero manifestó públicamente que estaba "harto" y quería dejar el United. Pero Fergie habló con él, le dio explicaciones, le engatusó... y la historia acabó ¡con Rooney renovando hasta 2015!
Controversias extramatrimoniales
Como material inflamable que es, Rooney ha sido carne de cañón desde el principio para los tabloides ingleses, que le han buscado una y mil veces las cosquillas. Auque en otras ocasiones ha sido el propio futbolista quien les ha dado carnaza, especialmente cuando se destapó que, durante el embarazo de su mujer, Coleen McLoughlin, había mantenido relaciones sexuales con una prostituta de 21 años llamada Jenny Thompson.
Otras veces los periódicos han querido sacar escándalos de donde no los había, e incluso Rooney llegó a ganar una demanda judicial contra The Sun y News of the World por daños y perjuicios (habían difamado acerca de un altercado en una discoteca). Rooney recibió 100.000 libras como contraprestación, las cuales decidió donar para obras de caridad. Y es que en el fondo es un buen chico, solo que con un pronto fuerte...





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