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Chicos Malos: Stig Tofting
Stig Tofting, durante su etapa en el Bolton (FOTO: Cordon Press) El desgraciado centrocampista danés ha sido 'malo' durante toda su carrera por motivos varios. Se rumorea que recibió un disparo en un tiroteo, mientras que estuvo en prisión durante cuatro meses por agredir al dueño de un restaurante.
Fue un futbolista que sumó 41 nacionalidades con Dinamarca y que desarrolló la mayor parte de su carrera en el país nórdico, aunque también consiguió militar en el Hamburgo alemán e incluso en el Bolton Wanderers. Se trata de Stig Tofting, el centrocampista que hoy en día ejerce de segundo entrenador del Aarhus GF danés, equipo en el que debutaría y con el que mantendría una relación de amor odio.
Este jugador nacido en agosto de 1969 debutó con 18 años en el susodicho conjunto que precisamente se hizo con el título de liga el pasado curso. Llegó a recalar hasta en cuatro etapas distintas en el cuadro Hvide. De hecho, no lograría aposentarse en una escuadra más de tres temporadas, ya que las constantes polémicas en las que estaba envuelto afectaban a la imagen del club en el que jugaba.
Es necesario apuntar que se convirtió en un ídolo en el Aarhus gracias a su contundencia a la hora de robar balones, así como también por su capacidad de líder nato. Ello le permitió dedicarse exclusivamente al deporte rey, hobby que compatibilizó con su profesión de camionero desde los 16 años.
Aun así, siempre llevó una vida poco recomendable, puesto que se introdujo en una banda motera llamada 'Los Angeles del infierno' pocos años después de que su padre se suicidara tras asesinar a su madre. Obviamente, en ella no realizaba comidas en una casa de campo, sino más bien todo lo contrario. Se tatuó gran parte del cuerpo y modificó su apariencia hasta el punto de tunearse el cuerpo con piercings en los pezones.
A su vez, se rumorea que durante la etapa en la que canalizaba su rebeldía en este grupo recibió un disparo durante un tiroteo al que sobrevivió. Pero eso no es todo, sino que se le llegó a apuntar como cómplice de un robo de lingotes de oro a un banco de Copenhague.
Sin embargo, su agresividad no menguaba con el paso de los años, puesto que tuvo diversos encontronazos con algunos de los miembros plantel de la selección de Dinamarca, especialmente con Jasper Gronkjaer. En otra ocasión, mientras jugaba en el Bolton Wanderers, fue condenado a cuatro meses de prisión por propinar una paliza al dueño y a un camarero de un restaurante en el que él y sus compañeros de selección celebraron el regreso del Mundial de Corea y Japón del 2002.
Con todo, el futbolista bautizado en Inglaterra como el cortador de césped debido a su empeño en destrozar las espinilleras ajenas tiene en su barriga un tatuaje que dice "No regrets", es decir, "sin arrepentimiento". Sin duda, una descripción de lo más gráfica de su filosofía de vida...





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