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Chicos Malos: Lee Bowyer

[03/11/2011] Toni Quintero
Lee Bowyer como jugador del Leeds UnitedBowyer siempre estuvo salpicado por la polémica (FOTO: Cordon Press)

Este centrocampista inglés ha sido uno de los jugadores británicos que más controversia ha generado dentro y fuera de los estadios de fútbol. Su mal carácter siempre ha hecho sombra a su talento como futbolista, ganándose la animadversión de los aficionados.

Desde luego que no. El talento futbolístico de Lee Bowyer (Londres Inglaterra, 3 de enero de 1977) no está a la altura de su temperamento y carácter tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. "Bowyer es, en una palabra, repugnante", publicó The Times hace unos años sobre el centrocampista inglés.

Estamos ante uno de los futbolistas a nivel mundial más conflictivos de los últimos años. Sus actos violentos y desagradables han marcado la carrera de un jugador que llegó incluso a ser internacional con el la selección inglesa. El 'bueno' de Bowyer desde sus comienzos tuvo actitudes impropias de un deportista profesional.

En su primer club, el Charlton Athletic, en 1995 y con 18 años, ya tuvo que ser recluido en un centro de desintoxicación por drogas. Al año siguiente, el Leeds United apostaría por su fortaleza en el centro del campo (era un jugador que realizaba constantes entradas segadoras dejando siempre los tacos de refilón) y pagaría por él unos 4,5 millones de euros. Esa época fue la más prolífica futbolísticamente hablando por parte de Bowyer. El Leeds disputó esos años Champions League, llegando a las rondas finales, y el medio inglés se hizo un nombre en panorama internacional. El presidente del Leeds en aquella época declaró posteriormente, sin embargo, que "si hubiese sabido cómo era Bowyer nunca le hubiera fichado".

El primer año en el Leeds ya tuvo su primer gran incidente fuera de los terrenos de juego, tras agredir a un trabajador de un Mcdonalds en Londres. Le impusieron una multa de 7.000 euros. Sería la primera de muchas. Pero el acto que más relevancia mediática tuvo en Reino Unido fue la agresión que cometió a un estudiante de origen hindú en la ciudad de Leeds en el 2000. Su amigo y compañero de equipo, Jonathan Woodgate asumió toda la responsabilidad y Lee fue absuelto, aunque el proceso duró dos años, en los que no pudo jugar con Inglaterra ningún partido internacional.

Y dentro del terreno de juego, esos años en Leeds estuvieron cargados de sanciones y multas. Seis partidos le cayeron por propinar un codazo a un rival o una multa de 15.000 euros por insultar a un árbrito. Todos estos comportamientos eran la constante de un jugador que no sabía controlar su temperamento. Se entienden las declaraciones del presidente del Leeds. Tener a Boywer en el equipo era más un problema que una ventaja.

Boywer se ganó la animadversión de toda la Inglaterra futbolística. Agresiones a jugadores, insultos, declaraciones fuera de tono. Era un jugador incontrolable. A pesar de ello, gozaba de buen cartel en la Premier League. En 2003 el West Ham lo fichó. Su buen año en el equipo londinense hizo que el Newcastle lo fichase al año siguiente. Las urracas eran unos de los equipos punteros de la Premier por aquel entonces. Permaneció tres años en el club, donde sin duda protagonizó el acto más avergonzante de toda su carrera.

En 2005, el Newcastle jugaba en casa contra el Aston Villa. Los villanos ganaban por 0-3 y, en pleno partido, Lee Boywer agredió a su compañero de equipo, el también inglés Kieron Dyer, a puñetazo limpio. Ambos jugadores fueron expulsados y Boywer fue multado por su propio club por una suma equivalente a seis semanas de salario. "Moriría por este club y todo lo que puedo hacer es suplicar a los aficionados del Newcastle que me perdonen", declaro el jugador tras el incidente.

Tras este hecho, Boywer se vio aislado. Reconoció que su comportamiento debía cambiar tanto dentro como fuera del campo. Su etapa en el Newcastle quedó finiquitada y fue su anterior club, el West Ham, quien le volvió a dar una oportunidad. Jugó tres temporadas más en las que no cometió ningún acto extradeportivo relevante. Eso sí, entradas escalofriantes y disputas con rivales siempre estuvieron presentes.

En 2009 dejó el West Ham y fichó por el Birmingham. Jugó allí dos temporadas, que significaron su debacle en el máximo nivel futbolístico, aunque en 2011 ganó la Copa de la Liga inglesa, conocida como Carling Cup. Este chico malo juega en la actualidad Ipswich Town de la segunda división inglesa, donde sigue siendo el azote de los rivales.

De verdugo a víctima

Un sábado, 14 de septiembre de 2002, Leeds United y Manchester United se enfrentaban en Ellen Road en campeonato de liga. El resultado de aquel partido fue de 1-0 para el Leeds, con gol en el minuto 67 de Harry Kewell. Pero lo de menos fue el marcador del partido.

Ese encuentro pasará a la historia y sobre todo quedará en la memoria de Bowyer porque por primera vez fue él la víctima y no el verdugo. David Beckham, capitán de la selección inglesa, propinó a Bowyer un codazo en un lance del partido. Boywer tuvo que ser atendido y acabó con un labio roto.

Beckham, por su parte, no fue ni tan siquiera amonestado y la federación inglesa decidió no abrir ningún tipo de investigación. Tras el partido, los foros de internet felicitaban a Beckham por haber dado a Bowyer su merecido. El mundo al revés.

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