Noticias de Servifutbol

Chicos Malos: Carlos Tévez

[29/09/2011] Jose Antonio Sojo
Carlos Tévez, del Manchester CityCarlos Tévez celebrando un gol para el Manchester City

El 'Apache' ha tenido problemas allá por donde ha pasado. Tras de sí ha dejado un buen reguero de goles, pero también un buen puñado de controversias.

Estos días, Carlos Tévez (Ciudadela, Argentina, 5 de febrero de 1984) está siendo noticia por las dos semanas de suspensión que su propio equipo, el Manchester City, le ha impuesto por su acto de indisciplina durante el partido de Champions contra el Bayern, cuando desobedeció a su entrenador, Roberto Mancini, negando a ingresar en el terreno de juego desde el banquillo, se supone que enfadado por su suplencia. Un acto de rebeldía que ha colmado un vaso de la paciencia que ya venía muy lleno...

Y es que el City le ha 'perdonado' muchas a Tévez, empezando por las reiteradas veces que ha dicho que quiere marcharse, menospreciando incluso la ciudad de Manchester, un lugar al que no iría "ni de vacaciones". De hecho, este verano fue 'cazado' hablando con dirigentes del Inter, uno de los clubes que le pretendía. Además, los desplantes de Tévez al City vienen de lejos. Como cuando en 2010, en pleno febrero, se fue de urgencia a Argentina por el parto prematuro de su mujer y estuvo desaparecido durante días: "No sé dónde está Tévez... creo que está en Argentina", dijo un confuso Mancini.

Incluso la llegada de Tévez al City fue controvertida. En gran medida porque el atacante provenía del United, el gran rival ciudadano de los sky blues, y porque algunos miembros de su ex equipo le ningunearon, empezando por Ferguson, que dijo que de ninguna manera valía 35 millones, cosa que secundó Gary Neville. Giggs, por su parte, dijo que Tévez solo era "un buen jugador y un buen lanzador de penaltis". El Apache eso sí, se vengó eliminando con sus goles a los red devils de la final de la Carling Cup de 2010, celebrando los tantos con dedicatoria hacia el banquillo, por cierto.

Una situación que recordó a la vivida en las semifinales de la Libertadores 2004, cuando el fuerte carácter de Tévez le jugó una mala pasada vistiendo la camiseta de Boca. La tensión era máxima, pues los xeneizes se jugaban el pase a la final ante River Plate, nada menos, cuando en los instantes finales Tévez logró el tanto que en ese momento clasificaba a los suyos (posteriormente River forzó la prórroga y los penaltis). La celebración de Tévez, burlándose de los hinchas rivales, le costó la expulsión.

La relación con los hinchas ha sido uno de los puntos calientes en la carrera de Tévez. Por amor y por odio. En Boca, desde luego, el Apache era ídolo, siendo su exceso de éxito con la aurizul y la albiceleste (fue clave en el oro olímpico de Argentina en 2004) lo que motivó su salida, así como algún que otro problema personal... "Le desbordó la situación. Lo que se generó en él a partir de los Juegos y su éxito deportivo, combinado con su vida privada, le generó un proceso de exposición que le terminó atormentando", argumentó el entonces presidente, Mauricio Macri, tras venderle al Corinthians.

En Brasil, al principio, las cosas le fueron bien, al menos hasta que se cruzó con los hinchas. Todo empezó tras celebrar un gol poniéndose el dedo en la boca pidiendo silencio a los ultras, lo que provocó un soberano enfado que se traslado a la puerta de salida de jugadores, donde radicales le patearon y zarandearon la camioneta de Tévez. Incluso uno de los cabecillas de la torcida del Corinthians llegó a amenazar a su jugador, un tal Pulguinha: "Si cree que está por encima de todo vamos a ver cómo enfrenta una presión articulada. Nadie aguanta, no están preparados para eso", dijo.

Marcado por su infancia

El carácter duro y controvertido de Tévez viene de su infancia (aunque él reitera que no la cambiaría), labrada en el Barrio Ejército de los Andes (también llamado Fuerte Apache, de ahí su apodo), conocido por ser uno de los más peligrosos de Argentina. "De no ser futbolista me veo cartonero. Otra cosa no. Sigo enamorado de Fuerte Apache. Mi infancia fue inolvidable. Me gustaría vivirla de nuevo. No olvidaré mis raíces", dijo en una ocasión. Uno de esos casos en los que el fútbol cambia la vida a un joven.

Su suerte fue que un ojeador le descubrió de crío y le llevó a la cantera de All Boys, donde rápidamente llamó la atención de los 'grandes'. Boca fue quien se lo llevó, en una maniobra que no todo el mundo conoce. Y es que el primer apellido del jugador era Martínez. Tévez era el de su madre, pero decidieron ponérselo a la hora de fichar por Boca para que All Boys no sospechara que el jugador cambiaba un club por otro por una cantidad que, seguramente, no se correspondía al valor del futuro crack.

Comentarios